martes, 14 de octubre de 2014

ESTUDIO PRONOSTICA MUERTE DE VIAJEROS A MARTE A LOS 68 DIAS DE INICIADA LA MISIÓN “MARS ONE”

Los valientes pioneros dispuestos a embarcarse en una misión a Marte que tiene prevista la empresa holandesa Mars One, comenzarán a morir a los 68 días, según un riguroso estudio científico difundido este martes.

Cinco estudiantes de aeronáutica del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) llegaron a esta conclusión tras haber analizado los datos científicos disponibles sobre la misión, que se quiere emitir a través de un reality show televisivo.

Según detalla el reporte de 35 páginas que analiza con gráficos y fórmulas matemáticas los recursos como oxígeno, nutrientes y tecnologías disponibles para el proyecto, la muerte del primer pionero "se producirá aproximadamente a los 68 días de misión por asfixia".

Las plantas que teóricamente deben nutrir a los colonos producirán demasiado oxígeno y la tecnología para equilibrar la atmósfera "todavía no ha sido desarrollada", aseguran los autores.

Además, los colonos deberán depender del envío de piezas de repuestos en una misión que podría costar 4.500 millones de dólares, una cifra que según los autores del reporte aumentará con el envío de otros equipamientos.

Mars One es un proyecto lanzado por el cofundador de la compañía, el holandés Bas Lansdorp (PDG), que pretende enviar en 2024 al primer equipo de cuatro voluntarios para colonizar Marte sin regresar a la Tierra, después de un viaje de siete meses.

Lansdorp refutó las cifras del estudio en la revista Popular Science, alegando que se han utilizado datos incompletos.

Más de 200.000 personas originarias de 140 países se presentaron voluntarios para participar en el proyecto, que ha generado mucho escepticismo pero también el apoyo de científicos como el Nobel de Física en 1999, Gerard't Hooft.



http://www.canalntn24.com/noticia/estudio-pronostica-muerte-de-viajeros-a-marte-a-los-68-dias-de-iniciada-la-mision-mars-one-28355

sábado, 9 de agosto de 2014

MARCO JURÍDICO PARA LA PAZ DE COLOMBIA

Frente a tantas críticas que se le hacen a la Rama Judicial y específicamente a los magistrados de las altas cortes, es justo reconocer también su invaluable aporte cuando cumplen a cabalidad su función de ser garantes de la vigencia del Derecho y la Justicia (con mayúsculas).

Porque es posible que mucha gente, por no decir la mayoría de la sociedad, no supo qué fue lo que estuvo en juego hasta el miércoles de esta semana, cuando la Corte Constitucional debía decidir un punto vital del llamado Marco Jurídico para la Paz, que establece toda una serie de normas en materia de justicia transicional para facilitar una salida negociada al conflicto armado interno en Colombia.

Este Marco Jurídico para la Paz, como se recordará, fue aprobado por el Congreso el 15 de mayo de 2012, pocas horas después de que las Farc intentaran asesinar al exministro del Interior y de Justicia, Fernando Londoño Hoyos, en atentado con bomba que segó la vida de dos de sus escoltas.

A pesar de ese acto terrorista y de todos los que lo antecedieron y luego han continuado hasta ahora mismo a lo largo y ancho del país, buena parte de la dirigencia política y una mayoría de votantes que avalaron el proyecto de negociación de paz ofrecido por el reelecto presidente Juan Manuel Santos, han persistido en ofrecer oportunidades a la guerrilla para que se reincorpore a la vida civil y participe en la vida política nacional.

Y fue sobre el alcance y límites de esa participación política, que constituye también uno de los cinco puntos de la agenda que se negocia en La Habana, que se pronunció la Corte Constitucional.

El Marco Jurídico para la Paz establece que corresponderá al Legislativo, mediante ley estatutaria (que requiere aprobación por la mayoría absoluta de los miembros del Congreso) especificar cuáles serán los delitos conexos al delito político que, por estar asociados a este, permitirán la participación en política de quienes sean condenados por ellos. Y a continuación establece un mandato: "No podrán ser considerados conexos al delito político los delitos que adquieran la connotación de crímenes de lesa humanidad y genocidio cometidos de manera sistemática, y en consecuencia no podrán participar en política ni ser elegidos quienes hayan sido condenados y seleccionados por estos delitos".

Esta restricción, que es de la más elemental lógica política, jurídica y ética, les parece a algunos una exageración. No es sino mirar lo que dice el salvamento de voto de dos magistrados (ver Contraposición) en el sentido de que para alcanzar la paz, todos los combatientes (entiéndanse los de la guerrilla) deben poder participar en política y ser elegidos sin importar sus delitos "por más graves y repudiables que resulten sus conductas".

A eso nos abocábamos. Afortunadamente, primó el sentido de justicia y, por qué no decirlo, de decencia de una mayoría de magistrados que acogieron la ponencia de la magistrada Martha Sáchica Méndez, que consideraron que esa prohibición no vulnera los principios de pluralismo, participación democrática y justicia transicional.

Este país es fértil en contradicciones pero pocas tan cínicas como escandalizarse por la visita de los jefes paramilitares para pronunciar discursos en el Congreso (el 28 de julio de 2004) pero, a la vez, aplaudir con entusiasmo que otros responsables de crímenes de lesa humanidad no es que vayan de visita, sino que sean elegidos para hacer las leyes y gobernar a la sociedad.

EL COLOMBIANO | Medellín | Publicado el 9 de agosto de 2014

http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/L/la_corte_estuvo_a_la_altura/la_corte_estuvo_a_la_altura.asp

domingo, 3 de agosto de 2014

COMO ACABAR CON LA GUERRA DE GAZA

A medida que la mortandad y la destrucción recrudecen en Gaza y se reiteran las amenazas entre el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el movimiento islamista Hamás, los principales actores regionales y mundiales deben aceptar una verdad central: la paz entre Israel y Palestina no será posible sin la inclusión de Hamás.

Cuanto más rápido internalicen este hecho, más rápido se romperá el ciclo de la violencia.
Las guerras en Gaza no lograron liquidar a Hamás. Al contrario, el movimiento islamista resurgió más fuerte y mejor equipado, a pesar de las frecuentes palizas que recibe de Israel.

Al mismo tiempo, la ofensiva de Israel contra Gaza refleja la preocupación de Tel Aviv por la región entera y no solo por Hamás.

Esa inquietud la impulsan el creciente radicalismo islámico en Gaza y en toda la región, la creciente influencia en Israel de organizaciones y movimientos políticos judíos de la derecha radical, la brutal guerra civil en Siria, las deterioradas estructuras estatales en Libia y Yemen, el estado en proceso de fracaso de Iraq, la marginación del liderazgo de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en Ramalah, y los frágiles sistemas políticos de Líbano y Jordania.

La preocupación israelí también nace del resurgimiento de Irán, el posible acuerdo nuclear de Teherán con las potencias mundiales y la influencia menguante de Estados Unidos en la región.

Israel, como no pudo influir en estos “cambios sísmicos”, se resistió a todo arreglo viable a largo plazo con los palestinos y al cese de su ocupación en los territorios árabes.

La administración de Barack Obama en Estados Unidos y otros gobiernos deben trabajar para ponerle fin al bloqueo de Gaza y a los 47 años de ocupación en Cisjordania. La Franja de Gaza es considerada la mayor prisión al aire libre del mundo, bloqueada por Israel en tres lados y por Egipto en el otro.

Este cerco económico y político debe romperse para que mejoren las condiciones económicas y sociales de los gazatíes.

La pobreza, el desempleo, la insalubridad y la escasa higiene, y la falta de electricidad y de agua potable provocan ira y desesperanza, que a menudo se expresan en el lanzamiento de misiles hacia Israel.

Aunque en su mayoría son ineficaces, estos cohetes aterrorizan a la población del sur israelí. Esto también tiene que acabar.

Los sangrientos enfrentamientos entre los palestinos de Cisjordania y las fuerzas israelíes en Jerusalén en el paso de Kalandia, y entre los árabes en Israel y la policía israelí, demuestran que la guerra de Gaza se desbordó a otras partes de Palestina. Esto no augura nada bueno para Israel y los países vecinos.

La alegría de Israel con la animosidad del gobierno egipcio y de los medios hacia Hamás es efímera. El régimen autocrático de Abdel Fatah Al Sisi en Egipto no podrá tolerar la ira de su pueblo y la de otros árabes ante lo que consideran una agresión israelí contra los palestinos.

Después de haber seguido este conflicto, y el ascenso de Hamás, durante décadas desde la academia y el gobierno, y de asesorar a altos funcionarios durante años, sostengo que la paz duradera entre israelíes y palestinos seguirá siendo esquiva si los gobernantes de la región y del mundo no reevalúan sus arraigados supuestos sobre el conflicto.

Ese paso recibiría severas críticas de ambos bandos, e incluso de muchos en el Congreso legislativo de Estados Unidos. Harán falta valor, perseverancia y una forma nueva de pensar para que las autoridades tengan la capacidad de avanzar en el proceso.

Hamás e Israel

La destrucción de Gaza, la matanza de miles de civiles inocentes, la voladura de los túneles de Hamás y la liquidación de sus líderes no erradicarán al movimiento islamista ni silenciarán su campaña contra el bloqueo israelí.

La fuerza de Hamás no emana de su ideología religiosa sino de su resistencia al cerco que estrangula y empobrece a la mayoría de los 1,6 millones de palestinos en la Franja de Gaza.

La actual guerra de Israel contra Gaza, más las dos anteriores en 2008-2009 y 2012, no tienen que ver con la amenaza existencial que Hamás representa para Israel, sino que se arraigan en el fracaso del llamado proceso de paz.

La asimetría entre el poder militar de Israel y el armamento de Hamás, que incluye cohetes caseros, no le permite a este último representar una amenaza mortal creíble para el primero.

Aterrorizar a la población civil a lo largo de la frontera entre Gaza e Israel es aborrecible y no debe ser tolerado, pero tampoco es una amenaza existencial para Israel, ni justifica el fuerte bombardeo de vecindarios residenciales, hospitales y escuelas en la Franja de Gaza.

Israel podría destruir con facilidad los túneles a ambos lados de la frontera sin reducir a escombros a miles de viviendas en el territorio gazatí.

El ataque israelí puede verse como una respuesta a la reciente reconciliación entre el gobierno de la ANP en Ramalah y de Hamás en Gaza, y a la formación de un gobierno de unidad palestino.

El respaldo de Estados Unidos y la Unión Europea al nuevo gobierno palestino preocupó profundamente a Netanyahu, que procedió a sabotearlo. La guerra de Netanyahu en Gaza desmiente que el líder estuviera buscando a un “socio” palestino, como afirma.

Los antecedentes de los túneles de Hamás

Los gobiernos de George W. Bush (2001-2009) y de Israel apoyaron la celebración de las elecciones en Gaza en enero de 2006. La victoria justa y convincente de Hamás asombró a Washington y Tel Aviv, que procedieron a deslegitimar el resultado electoral y a sabotear a la nueva administración.

El voto de los gazatíes por Hamás no obedeció a su ideología religiosa, sino a su servicio a la comunidad y su resistencia al bloqueo israelí. La corrupción legendaria de la administración de la ANP también favoreció al movimiento islamista.

Las tres guerras de Gaza a partir de 2008 son, posiblemente, el resultado directo de la negativa de Israel y de Estados Unidos a aceptar el resultado electoral de 2006. De haber dialogado con Hamás, la calidad de vida de los gazatíes habría mejorado notablemente, sin necesidad de recurrir a los túneles para su economía o para los combates.

El camino a seguir

He sostenido que la solución de dos estados estaba muerta y abogué por una nueva forma de pensar. Lo mismo ocurre con el actual conflicto.

Después de 47 años de ocupación, de nueve años de bloqueo a Gaza, dos intifadas y tres guerras, Israel, los palestinos y Estados Unidos deben aceptar el hecho de que la guerra, el terrorismo y la ocupación no pueden resolver el conflicto palestino-israelí.

Con la muerte de la opción de los dos Estados, la convivencia pacífica de israelíes y palestinos entre el mar Mediterráneo y el río Jordán solo podrá lograrse mediante el nuevo paradigma basado en la justicia, la dignidad humana, la igualdad y la tolerancia.

La inclusión de Hamás en las negociaciones para acabar de manera permanente con el conflicto podría hacerse con una delegación palestina conjunta, integrada por la ANP, Hamás y otras facciones. Pero para que esta estrategia prospere debe incluir el cese del bloqueo de Gaza.

Cuando ambos pueblos transiten por este camino, rechazarán la lógica de la ocupación y el terrorismo y se concentrarán en la construcción de un futuro más esperanzador.

Por su parte, Estados Unidos debe descartar los inútiles intentos de impulsar el llamado proceso de paz. En cambio, debemos comenzar las gestiones para ayudar a los dos pueblos a poner el nuevo paradigma en funcionamiento.

http://www.ipsnoticias.net/2014/07/como-acabar-con-la-guerra-de-gaza/
Emile Nakhleh
Emile Nakhleh es profesor investigador de la Universidad de Nuevo México, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores y autor de “A Necessary Engagement: Reinventing America’s Relations with the Muslim World” (Un compromiso necesario: la reinvención de las relaciones de Estados Unidos con el mundo musulmán).


CULTURA DE HACER POLÍTICA

En política lo real es lo que se ve y en estos próximos días, las bases del partido se reagrupan por tercera ocasión para poner quizás en el tapete, los hechos de interés social, cultural, económico y político, siendo este último el de mayor relevancia, ya que los problemas actuales tienden a empañar la ideología de un hombre hecho pueblo, quien probablemente tuvo poco tiempo para revertir el dominante sistema cultural como principio de justicia, tomando las riendas de la cultura de hacer política.

Quizás fue el único de esta época reciente que tuvo visión clara para experimentar una transformación del Estado, mediante la formación del sujeto social, basado en el sentir y el hacer de la palabra una acción permanente, para materializar la idea. Tal vez luchó contra una cultura perversa que pareciera perturbar la buena gestión de algunos dirigentes públicos. Pero como se dice en el argot popular, el que acostumbra a mentir, cuando dice la verdad pierde credibilidad y éste, es uno de los flagelos que causa incertidumbre en la sociedad.

Presuntamente estos líderes son base fundamental para afianzar los objetivos propuestos en el proyecto de gobierno. Sin embargo, se espera que la agrupación haga una participación con independencia crítica más que por sumisión al temor a la descalificación o pasar por un tribunal disciplinario, con el fin dirimir las apetencias personalistas y a su vez, oxigenar a los representantes locales, asimismo incluir nuevas personalidades para aparentar una depuración libre de sectarismo y de insatisfacción, producto de las hambres viejas.

Sea cual fuese el compromiso o la palabra empeñada, ellas y ellos están obligados a cumplir con su responsabilidad, de lo contrario se perdería toda voluntad en el intento al socialismo, si no se tiene por lo mínimo la buena intención de hacer política a través de una formación cultural.

No obstante, parecieran ser preceptores en mentir o engañar a los pueblos que no desean pensar en el pasado. Por consiguiente, se presume que la mayor preocupación del comité político es cómo reformar el decadente discurso para preservar un sentimiento que se multiplicó y en términos lógicos, se pudo también dividir; ya que se supone que los defensores actuales se esfuerzan más por conservar y reformar sus estructuras, que formar a sus estadistas que terminan usando una supuesta cultura política con plena entereza, para no crear dudas y seguir disfrutando del cambur, de la dádiva y de la misericordia, mediante el parcelamiento, desapareciendo de esta manera el Eslogan "yo soy ..." quedando en mera palabra, es decir, invisibilizado; porque ni tan siquiera imitando se asemejan en la cultura de hacer política, en pro de una sociedad justa y equilibrada.

Como afirmó el filósofo José de la Luz y Caballero que "La justicia es el sol del mundo moral, y también que no es necesario desvestir un santo para vestir a otro, sino que hay que vestirlos a todos".

DELFÍN PÉREZ. Comunicador Social

http://www.diarioeltiempo.com.ve/V3_Secciones/index.php?id=83802014&_Proc=Desp

jueves, 31 de julio de 2014

100 AÑOS DEL ESTALLIDO DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

El 28 de julio de 1914 dio comienzo la Gran Guerra, un conflicto armado cuyo escenario principal fue Europa y que en aquel momento resultó ser el más sanguinario de la Historia de la Humanidad. El continente recuerda hoy a los aproximadamente 10 millones de fallecidos en la contienda. El actual orden mundial está estrechamente ligado a lo ocurrido entre 1914 y 1918.

«Ha habido un asesinato. La princesa está muy alterada. El archiduque Francisco Fernando ha sido asesinado en un lugar llamado Sarajevo. Aunque imagino que eso no va a suponer ningún cambio para gente como tú y yo».

Así terminaba uno de los capítulos con los que Ken Follet trató de describir todos los horrores de la Gran Guerra en su novela «La Caída de los Gigantes». El personaje encargado de pronunciar la frase, Nina, una doncella que estaba al servicio de un lord inglés apellidado Fitzherbert, no se podía imaginar, quizá como millones y millones de personas, el desastre y las pérdidas que sufriría el Viejo Continente durante los siguientes cuatro años a consecuencia de aquel magnicidio efectuado por Gavrilo Princip, el nacionalista serbobosnio encargado de asesinar al archiduque Francisco Fernando, heredero al trono del Imperio Austro–Húngaro, apenas un mes antes del brutal comienzo de la conflagración.

El pensamiento de Nina, en cierta medida, concordaba con el de los oficiales al mando de los diferentes ejércitos beligerantes (el alemán, austriaco y el otomano por un lado y el francés, británico y ruso por el otro). Pensaban éstos que la guerra sería rápida y que finalizaría antes de la Navidad de 1914. No habría demasiadas muertes y, a fin de cuentas, para 1915 se habría recobrado la normalidad en el continente. Nada más lejos de la realidad.

El 28 de julio de 1914, fecha de la que se cumple este lunes un siglo, comenzaron a resonar los 848 cañones, a escupir fuego las 4.650 ametralladoras, a machacar desde el aire los centenares de aviones a sus enemigos, a ejecutar bloqueos sin cesar los 180 navíos de guerra, y a movilizarse las más de 300 divisiones de infantería empleadas para la contienda. Una carnicería que no pararía hasta cobrarse la vida de más de 10 millones de personas y mutilar a otros tantos en los campos de batalla de Verdún, el Somme, el Marne o Tannerberg, entre otros muchos.

Actos conmemorativos previstos en Europa

Los países que se vieron implicados en la cruenta I Guerra Mundial evocarán durante los próximos días el inicio de un conflicto que cambió el mundo. En Francia, para tal efecto, se creó la Mission du Centenaire, la cual lleva trabajando meses con el objetivo de organizar exposiciones, ceremonias, conciertos o manifestaciones, así como de recopilar documentos gráficos o audiovisuales que se pueden encontrar en su portal web. Además, el país galo acogerá a miles de descendientes de los combatientes de los dos bandos de la contienda. Un punto de encuentro para nada casual, puesto que el territorio francés fue el más devastado por la tragedia.

En Gran Bretaña, el presupuesto dedicado por el gabinete de Cameron a celebrar la efeméride es de unos 50 millones de libras, equivalente a 60 millones de euros. Las fechas clave para los insulares serán el 4 de agosto de 2014 –un siglo de la declaración de guerra contra los imperios centrales-, el 1 de julio de 2016 – 100 años del inicio de la campaña del Somme; fue el día más trágico de la guerra para ellos-, o el 19 de febrero de 2015 – en tal fecha, pero en 1915, los británicos invadieron la península de Gallipoli flanqueados por australianos y neozelandeses-.

En otras naciones, como Bélgica, ya se han celebrado actos conmemorativos. El pasado 26 de junio, en la ciudad de Yprés, escenario de numerosas y sangrientas batallas que le costaron la vida a millares de soldados alemanes, belgas, franceses y británicos, se reunieron los líderes de los países de la Unión Europea para hacer llegar a los ciudadanos un mensaje de paz y tolerancia.

En Alemania, el principal baluarte del programa del centenario es la exposición acerca de la I Guerra Mundial en el Museo Histórico Alemán de Berlín, que puede ser visitada hasta el 7 de diciembre de este año.

Una huella reciente

El de la I Guerra Mundial puede parecer un asunto lejano y olvidado, como la foto de un antiquísimo antepasado guardada en el fondo de un baúl. La masacre iniciada el 28 de julio de 1914, sin embargo, está detrás de muchas de las cuestiones que nos permiten comprender el orden mundial a 28 de julio de 2014.

Además, al finalizar la contienda en 1918, cuatro imperios (el alemán, el otomano, el austro–húngaro y el ruso) se derrumbaron y las hasta entonces grandes potencias entraron en la más absoluta miseria económica, lo que abrió las puertas al proceso descolonizador propiciando la independencia de numerosos estados actuales en Asia y África.

No menos importante fue la aparición de los totalitarismos y autoritarismos en Europa después de la Gran Guerra. Los bolcheviques instauraron una férrea dictadura comunista en la URSS, cuyo punto más sanguinario llegaría de la mano de Stalin entre 1922 y 1952. En Alemania, el poder cayó en manos del nazismo durante los años 30 y países como Italia y España estuvieron bajo el yugo del fascismo. Este caldo de cultivo desembocó en una nueva Guerra Mundial, la segunda, que terminó por arrebatar la hegemonía económica, política y militar a Europa en favor de Estados Unidos, culminando así un proceso que había comenzado a gestarse a finales de la segunda década del siglo XX.

También son visibles a día de hoy muchas huellas físicas del desastre. Es lo que ocurre, -siendo un ejemplo entre miles- en Verdún, una ciudad de apenas 20.000 habitantes que conserva testimonios de la época. Incontables búnkeres, refugios y trincheras siguen en pie allí, en silencio, rodeados de maleza e insectos, guardando para sí los recuerdos de la desolación, la miseria y la muerte que trajo consigo la guerra. Una guerra de cuyo inicio se cumple un siglo.


http://www.euroxpress.es/index.php/noticias/2014/7/28/100-anos-del-estallido-de-la-i-guerra-mundial/

domingo, 20 de julio de 2014

LOS NUEVOS DUEÑOS DE LOS ALIMENTOS DE LA TIERRA

¿Pueden las grandes multinacionales agroquímicas convertirse en los dueños de los alimentos que produce la Tierra? ¿Pueden esas mismas compañías convertir la naturaleza y sus semillas en su exclusiva propiedad privada?

La respuesta provoca espanto: ¡Sí… Por ese motivo, la fuente de los alimentos del planeta en que vivimos está hoy en riesgo. Diez compañías agroquímicas son dueñas del 73 % de las semillas que existen en el mercado internacional. Debido a su difusión masiva, en algunos países han desaparecido hasta el 93 % de las variedades tradicionales de varias semillas.

Solamente en México, 1.500 variedades de maíz están en peligro de extinción debido a las prácticas comerciales y legales introducidas por Monsanto y otras nueve compañías agroquímicas en el mercado agrario de ese país. Cuesta trabajo creerlo, pero ellas están privatizando los orígenes de la naturaleza.

La FAO dice que esas prácticas están perjudicando la agricultura sostenible, destruyendo la diversidad biológica y reemplazando las variedades nativas por nuevas plantas modificadas genéticamente y vulnerables a las enfermedades.

Un informe publicado por la revista National Geographic describe este desastre: en 1903, las principales variedades de maíz existentes en el mercado alimentario del mundo eran 307; hoy se han reducido a 12. Las de repollo eran 544; hoy solo son 28. Las de lechuga eran 497; hoy son 36. Las de tomate eran 408; hoy son 79. Las de remolacha eran 288; hoy son 17. Las de rábano eran 463; hoy se han reducido a 27. Las de pepino eran 285; hoy solo son 16.

Este proceso de degradación de la naturaleza es simple y al mismo tiempo perverso. Cuando alguna de estas multinacionales llega a un país, casi siempre amparada en una cláusula de un tratado de libre comercio, la lógica sencilla de la naturaleza es reemplazada por una cadena endiablada de procedimientos legales y comerciales que empieza en los bancos.

A partir del momento en que la empresa agroquímica abre sus operaciones comerciales en un país, los bancos se niegan a financiar a los campesinos que continúan sembrando las variedades tradicionales. Solo hacen préstamos a los que aceptan cultivar las variedades transgénicas patentadas. A su vez, no brindan asistencia técnica sino a los cultivadores que usan sus semillas. Cuando llega la época de la cosecha, las cadenas de supermercados no compran sino las variedades de productos transgénicos certificados con sus patentes. Después de la cosecha, los agricultores no pueden conservar las semillas. Los contratos los obligan a destruirlas. Para volver a sembrarlas, deben comprar nuevas semillas patentadas. De lo contrario, son denunciados ante los tribunales y sometidos a largos y ruinosos procesos judiciales.

Los resultados de esta cadena asfixiante son dramáticos. Solo en la India, más de 270 mil campesinos se han quitado la vida desde 1990, y su número se ha disparado hasta los 15 mil al año desde 2001, acosados por las deudas impagables y los embargos judiciales.

A tragedias como estas hay que agregar las catástrofes ecológicas provocadas por el uso masivo de pesticidas indispensables para controlar las plagas en los cultivos transgénicos. Uno de los pesticidas producidos por Monsanto está acabando con millones de abejas en varios países de Europa. En vez de suspender la venta de sus venenos, la empresa está desarrollando en sus laboratorios abejas robóticas para polinizar las plantas. De prosperar su proyecto, los agricultores europeos no solo tendrán que pagar a Monsanto las semillas patentadas y los pesticidas. ¡También deberán comprar sus abejas…

Si el mundo sigue gobernado por esta lógica abusiva, las grandes multinacionales agroquímicas van a acabar patentando como propiedad privada hasta el libro del Génesis.

JUAN JOSÉ HOYOS. Publicado el 20 de julio de 201. El Colombiano
http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/L/los_nuevos_duenos_de_los_alimentos_de_la_tierra/los_nuevos_duenos_de_los_alimentos_de_la_tierra.asp

jueves, 19 de junio de 2014

LA INSURGENCIA ISLÁMICA ESTÁ MUTANDO EN RUSIA

Mientras la atención del Kremlin se dirige a Ucrania, el Emirato del Cáucaso, un grupo armado que busca crear un estado islámico en el norte del Cáucaso, amenaza la seguridad interna de Rusia de nuevas maneras.
La muerte del veterano líder del Emirato, Doku Umarov, desató el pasado otoño boreal una lucha interna de poder que causó un importante viraje en la estructura y estrategia de la organización.
Aunque inicialmente no fue bien recibido por ciertas células influyentes de la entidad, el sucesor de Umarov consolida ahora su autoridad y parece determinado a ampliar las capacidades operativas del movimiento.
Lo más significativo es que la influencia chechena en la organización parece haber disminuido.
En este punto, la principal pregunta es cuán rápidamente puede adaptarse el aparato de seguridad de Rusia a los cambios en el Emirato del Cáucaso. Un Kremlin distraído por los acontecimientos que se desarrollan en Ucrania puede fácilmente perder terreno ante la insurgencia mutante en el norte del Cáucaso.
El 18 de marzo, el Centro Kavkaz, principal portal de noticias sobre el Emirato del Cáucaso, anunció oficialmente el “martirologio” de Umarov, el jefe del movimiento.
Reconocido como una figura militar importante en la primera y la segunda guerras de Chechenia, Umarov adquirió destaque en 2007, al asumir el comando de la insurgencia y autoproclamarse primer emir de un recién formado Emirato del Cáucaso.
Si bien nació por intereses separatistas, el grupo se volcó hacia el movimiento yihadista mundial y se afilió a la red extremista Al Qaeda, del saudita Osama bin Laden.
En los últimos años, Umarov estuvo vinculado a una serie de ataques terroristas en Rusia, que incluyeron el atentado al aeropuerto de Moscú en 2011, los atentados suicidas de 2010 contra el metro de la ciudad y el de 2009 contra un tren que iba desde la capital a San Petersburgo.
Cada una de esas acciones dejó decenas de muertos y cientos de heridos. Su último vídeo de propaganda llamaba a los insurgentes islámicos a tomar como blanco los Juegos Olímpicos de Invierno 2014 en Sochi.
En los últimos años, sin embargo, Umarov desempeñó un rol cada vez menor en la planificación operativa. Su salida de escena, entonces, no alterará demasiado la organización terrorista, sugieren algunos expertos.
“El daño que infligió (al Emirato del Cáucaso) la muerte del líder es tangible, pero no será duradero”, escribió el investigador Simon Saradzhyan, del Centro Belfer para la Ciencia y los Asuntos Internacionales de la Universidad de Harvard, en un análisis publicado en marzo por el Moscow Times.
Las circunstancias que rodean la muerte de Umarov están envueltas en un manto de misterio: abundan las especulaciones, que van desde una enfermedad hasta un ataque con aviones teledirigidos o incluso una sublevación.
La demora en confirmar su muerte sugiere que esta disparó una lucha interna de poder, probablemente entre las “jamaats” (unidades) de Daguestán y de Kabardia-Balkaria, en disputa por el máximo cargo, que siempre había estado en manos chechenas.
Tras meses de tensas deliberaciones, un consejo integrado por seis emires provinciales seleccionó al teólogo avar Aliasjab Kebekov, alias Ali Abu-Mohammad.
El sucesor de Umarov carece del pedigrí militar de los comandantes anteriores, pero posee una notable formación teológica para empujar al Emirato del Cáucaso hacia una dirección estratégica y operativa diferente.
Radicado fuera de la República de Daguestán, Kebekov es un ex “qadi” (autoridad religiosa suprema) y el primer no checheno en liderar la insurgencia del norte del Cáucaso. Según funcionarios rusos de seguridad, fue él quien ordenó en 2012 a una atacante suicida matar al jeque sufí Said-Afandi Chirkeisky.
En una grabación de audio del mes de enero, Kebekov condena el “nacionalismo” y el “espíritu nacionalista” de los chechenos del Emirato del Cáucaso.
Tal retórica aspira a distanciar aún más al grupo del movimiento nacionalista checheno original de los años 90 y a reforzar su orientación yihadista, así como a luchar por un estado islámico sunita autónomo en Rusia, gobernado por una estricta interpretación de la shariá (ley islámica).
Mientras se distancia más de Chechenia, probablemente fortalezca sus operaciones en Daguestán, mediante una forma menos agresiva de la yihad.
Pese a cierta oposición, las últimas muestras de lealtad señalan que algunas jamaats y ciertos chechenos influyentes que manejan canales clave de financiamiento y de comunicación para el Emirato del Cáucaso, están aceptando el liderazgo de Kebekov.
Su elección también indica que el Emirato del Cáucaso puede extender su misión más allá de la región del Cáucaso norte. Operaciones recientes brindan evidencias sólidas de este posible viraje. Desde 2011, cientos de insurgentes salieron de Rusia para sumarse al Frente Al-Nusra, afiliado a Al Qaeda, en la guerra civil siria.
La organización también buscó asumir operaciones en la región rusa del Volga y los Urales. En 2012, los Muyahidines de Tartaristán, un grupo extremista muy vinculado al Emirato del Cáucaso, perpetró una serie de ataques contra líderes religiosos musulmanes en la ciudad rusa de Kazán.
Más recientemente, atacantes suicidas daguestaníes mataron a decenas de personas en atentados contra un autobús y una estación de tren en Volgogrado.
Por ahora, las autoridades rusas parecen decididas a seguir aplicando mano dura a la insurgencia.
El 19 de marzo, el secretario del Consejo de Seguridad ruso, Nikolai Patrushev, convocó a una reunión de gobierno en Chechenia para discutir cómo anular los canales de financiamiento de los insurgentes y frenar la amenaza de ataques fuera del Cáucaso norte. Pero al parecer no se evaluaron las consecuencias del cambio de mando en el Emirato del Cáucaso.
Las fuerzas rusas de seguridad eliminaron a jefes extremistas y a cientos de insurgentes en el norte del Cáucaso en los últimos años, asestando duros golpes a la organización.
Aún así, no faltan nuevos reclutas para el Emirato del Cáucaso, debido al atropello ruso de los derechos básicos de la población, incluidas la libertad religiosa y la equidad social y económica, y a la corrupción a gran escala.
Algunos observadores indican que, en las actuales circunstancias, la amenaza que plantea el Emirato del Cáucaso va a aumentar.
“La creciente importancia organizativa de la estructura de decisión del Emirato del Cáucaso representa un riesgo mayor de ataques terroristas a sitios turísticos y redes de transporte dentro de Rusia”, escribió el académico Jean-François Ratelle, de la Universidad George Washington, en un análisis.
Peter J. Marzalik es un analista independiente de asuntos islámicos en la Federación Rusa. Este artículo se publicó originalmente en EurasiaNet.org

http://www.ipsnoticias.net/2014/04/la-insurgencia-islamica-esta-mutando-en-rusia/